martes, 1 de junio de 2010

...y ser casi famosos.

PARAOS A PENSAR:

¿Cuánta gente acudiría a vuestro entierro si os muriéseis?
Cero, diez, veinte, cien personas, quizás doscientas si hacéis un evento en el facebook.
Pero si eso es todo lo que os importa, es que sólo os preocupa que la gente os mire.


Cada vez que se acaba una etapa, parece que la vida se vuelve mas complicada que tirar el muro de Berlín, pero todo acaba cayendo; de golpe y porrazo te has pasado una nueva pantalla del videojuego, el color del cielo pasa de azul a rojo y gris, y viceversa; lo importante es poder seguir cambiándolo, sabiendo que todo se acaba y no vuelve, aprovechando cada instante con una posesión enfermiza y exprimirlo hasta saber que es, en vez de pensar como habría sido.

Las cosas cansan, la gente cambia, lo importante es seguir caminando, cogiendo trenes, ahogándose con la flores que esta primavera me dejan sin habla y mas frío que las mañanas de enero.
Mi gigante se va para no volver, y lo que queda lo volcamos para volver a levantarnos y llegar a ese Gb en tu Mp4; no nos preocupa que nos miren, sino llegar a mirar como todos nos desean.


"Sentiros dioses, cuando sepáis que estáis dando la última patada a un balón, porque es posible que nunca más volváis a jugar al fútbol, y quizás sea el último momento en el que podáis pensar que tenéis algo parecido al mundo bajo vuestros pies"

1 comentarios:

Óscar R. Cardeñosa dijo...

Hay ganas de viajar, de largarse de aquí; No porque esto esté mal, ni porque lo demás sea mejor, simplemente para saber cuánto cuesta el autobús en el fin del mundo.
...Y no pienso pagar más de cinco.

un saludo.

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