viernes, 9 de abril de 2010

Realidad plástica

Las golondrinas,
las amapolas,
las nubes como algodones,
un cielo azul Disney,
mil colores,
unos cuantos capullos abiertos,
y tanto,
tanto payaso.

Pequeños ápices de personas, terroristas contra la palabra, matones que roban bocadillos de salami a la puerta del colegio, tristes perdedores en el campo de los sueños y en el "abracadabra".

Nosotros los gorriones, nos dedicamos a cantar al mundo, almas libres, con un corazón rojo como una cereza, nos gusta volar y llevar sombrero, como los cuervos en "Dumbo".

En qué momento, un payaso le ha robado a un simple gorrión la libertad de la palabra, en qué momento dejan salir a la calle a seres vacíos de toda lógica, miel hecha por moscas que rumian intolerancia, intransigencia y maltrato a tantas alas y tantos cantos que viven en la jaula del mundo.

Desde el payaso triste al payaso listo, todos creen en una propiedad, la suya, un sentimiento de territorialidad innato en su psique vacía de lisérgia y llena de envidia malsana; se sienten obligados a pintar sus caras para tapar las cicatrices que han dejado en las hadas de la prisa.

Los gorriones comparten escenario con las hadas cuando cae el telón, que no es más que una manta roja para pasar otra noche más danzando hasta que se funda la última estrella...

Ningún payaso acepta nunca un "NO" por respuesta.

PERO

Ninguna represión es perdonable en esta realidad plástica.
Ningún gorrión molesta.
Ningún hada apesta.

La libertad no es un ticket de metro, somos bufones y no valemos para tu guerra, cantamos y bailamos sobre ella

2 comentarios:

Ary dijo...

Le subiste al final!!! es simplemente genial!! =)

Óscar R. Cardeñosa dijo...

...Y tan a menudo nos hundimos en su fango creyendoq ue hay tesoros enterrados.

Muy bien señor, sigue dandole.

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