miércoles, 10 de febrero de 2010

Un mito a un tipo suicida...


No puedo escribir..., pienso en nanas para los jóvenes con talento, en nanas a la cebolla, en nanas a todo lo falta.
La historia se repite, todo el mundo cambia, pero su comportamiento vuelve al mismo sitio como los radios de una bici, todo el mundo se enamora y se odia ciclicamente a lo largo del tiempo, es cuestión de estadística ver que no somos mas que fluidos y cúmulos de repeticiones.

La pena es que mis repeticiones son siempre contigo...porque quizás eres el único ombligo, o porque estoy algo borracho en estos momentos y ni si quiera se lo que escribo,...relegado a perderme en un jardín de flores, después de haberme acurrucado con Aedea.

Hay muchos peros en las frases y yo soy la única preposición que no te atreves a memorizar entera, reconozco que soy difícil...y un calavera, porque he tenido un buen maestro, pero también se me lleva a la cama con dos cervezas...y si, ultimamente he pensado otra vez en tu tetas, siempre bien puestas, palpitantes ante mis labios,...también reconozco que alguna vez he cantado por ti...pero ya no te quiero; bueno, si, pero porque eres mi musa imperfecta, me das una de cal y 100 de arena, me das una canción después de tanta pena,...


-Norman: ¿Qué vas a hacer si canto fuera de tono? ... no contestes, estás expulsada de Helicón ...

-Aedea: Sin mi no cantarás..., perderás la voz.

-Norman: Soy libre, mi voz sale del estómago, junto con el coraje, dime tú que harás sin nadie a quien susurrar...sólo eres una esclava de la gloria, ahora yo tengo el mérito entre mis dedos.

-Aedea: Mas que el mérito yo diría que es mi pecho...

-Norman: Nadie ha dicho que no podamos seguir acostándonos.